Aterrizajes forzosos: situaciones en las que nadie desea verse

Situaciones de máximo riesgo que no terminaron tan mal como pintaban

aterrizajes-forzosos-portada

El avión es un de los medios de transporte más seguros que existen en el mundo. Hay muchos trayectos aéreos cubiertos por aviones cada día y, sin embargo, no conocemos sucesos relacionados con ellos a diario. Cuando ocurren, eso sí, son demasiado llamativos, puesto que un solo accidente puede acabar con la vida de cientos de personas, llenar páginas y páginas en los diarios hasta esclarecer los hechos.

Cuando nos subimos a un avión y éste toma la velocidad máxima justo antes del despegue, son muchas las personas que cierran los ojos y no respiran tranquilas hasta encontrarse nuevamente en tierra. Otras, sin embargo, continúan con su charla. Como decíamos las posibilidades de terminar como en “Lost” son remotas.

En ello, claro está, la profesionalidad y capacidad del piloto tienen mucho que decir. Conservar el aplomo y saber cómo actuar es fundamental en estas ocasiones, además de una rápida llegada de los servicios sanitarios de emergencia. A continuación, te traemos maniobras dignas de nervios de acero.

1. Nueva Jersey. Es uno de lo más reciente, pero no lo protagonizó un avión, sino una avioneta. El piloto se vio obligado a realizar un aterrizaje de emergencia en plena autopista, esquivando los vehículos que circulaban. Parece de ciencia ficción que la maniobra se saldase solo con heridos leves.

new-jersey

2. Nueva York. El río Hudson tuvo que convertirse en improvisada pista de aterrizaje cuando este avión tuvo que aterrizar de emergencia. Ni el impacto ni las frías aguas supusieron un entorno dramático, puesto que no hubo víctimas.

Nueva York

3. Bali. En esta ocasión, el avión era de la compañía Lion Air y el lugar de aterrizaje tuvo que ser una isla de Indonesia. Pese a lo aparatoso de la historia, todos sus ocupantes salieron ilesos.

Bali

4. Pontevedra (España). También se trataba de un aeroplano y, como en otras ocasiones, problemas en el motor. Tuvo que aterrizar en zona de árboles. No fue una historia con un final tan feliz como en las que hemos repasado, puesto que hubo cuatro personas heridas, una de ellas de gravedad.

Pontevedra


Comentarios

Comentarios

Diego